El esfuerzo Nuevo León: Feminicidios

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Por lo pronto

Por Rodin

La prevención, atención y sanción de la violencia contra las mujeres debe de ser un asunto de especial interés para el Gobierno del Estado y la sociedad en su conjunto. Ya que el grito feminista retumba en México. Las manifestaciones de los últimos meses prueban el auge de las movilizaciones de las mujeres y evidencian el hartazgo ante el clima generalizado de violencia. Por eso se manifestaron  y seguirán haciéndolo si sus demandas ciudadanas no avanzan. El dato en México, según el reporte de víctimas del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) de la Secretaría de Gobernación, preocupa y ocupa.“3 feminicidios y 50 violaciones diarias”

La violencia contra las mujeres es un problema ancestral radicado en el desequilibrio de poder y la desigualdad estructural entre hombres y mujeres. Después de los asesinatos producidos en la Ciudad Juárez en 1993, tuvieron que pasar 20 años para que México incluyera en el Código Penal el delito de feminicidio y  recientemente la Cámara de Diputados, aprobó una reforma para que el feminicidio en México, sea considerado delito grave y amerite prisión preventiva. Ya que una persona implicada en este ilícito puede enfrentar el proceso penal en libertad, lo que pone en riesgo a la víctima y a los testigos. Con la reforma al artículo 19 constitucional se busca garantizar la comparecencia del imputado en el juicio y evitar que pueda huir y evadir la justicia.

La respuesta del estado para sancionar y reparar los hechos de violencia con las mujeres, continúa siendo insuficiente, lo que ocasiona que se pierda la confianza en las autoridades. Ya que no todos los gobiernos colaboran en administrar y expedir las leyes de la materia. El Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, ha estimado que el 60% de los casos de feminicidios en el país quedan impunes.

En los últimos diez años (2007- 2016) fueron asesinadas 22 mil 482 mujeres en las 32 entidades del país, revelan cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Y de acuerdo con la ONU Mujeres, en su informe de la violencia feminicida en México, en 32 años (1985-2016) se han registrado 52 mil 210 muertes en las que se cree fueron homicidios, de ellos  el 30 % ocurrieron en los últimos seis años.

En Nuevo León, la tipificación del feminicidio en el estado se realizó el 26 de junio de 2013, al adicionar el artículo 331 Bis 2 en el Código Penal de la entidad. Que establecía una pena de 25 a 50 años de prisión y multa de 4000 a 8000 cuotas. Y La única reforma al tipo penal se hizo el 5 de mayo de 2017, en el marco de la declaratoria de la Alerta de Violencia de Género, con la que se homologó al tipo penal federal.

Recientemente el Congreso del Estado, aprobó por unanimidad reformar la ley de acceso a las mujeres a una vida libre de violencia y al código penal en el estado, para introducir el concepto de misoginia en el marco legal del estado, para considerarla como una conducta de odio hacia las mujeres e incorporar nuevos elementos para determinar un feminicidio.Con esta modificación se fortalece la descripción del delito de feminicidio para que la gente que opera la procuración y administración de justicia, tenga más y mejores elementos para que ningún feminicidio se quede sin su sanción correspondiente.

Sobre la información solicitada por el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF), a la Procuraduría de Justicia del Estado de Nuevo León, sobre los asesinatos de mujeres de 2014 a 2017, la autoridad informó sobre los casos ocurridos en los años 2015, 2016 y 2017. En este periodo registró un total de 216 asesinatos de mujeres, de los cuales 47 casos fueron investigados como feminicidios.

El esfuerzo Nuevo León, debe de mejorar para avanzar y pasar al siguiente nivel, ya que no deseamos ver que el estado y sus municipios, aparezcan en nota roja  encabezando los primeros lugares en índices de causas de  feminicidios que publica el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Urge se investiguen  los casos más a fondo, las circunstancias particulares de las dinámicas sociales que se dan en esos lugares específicos, y se refuerce la investigación de campo.

Por lo pronto estimado amiga y amigo lector, sabemos que falta mucho por hacer  pero no hay vuelta atrás, sigamos fortaleciendo los avances de ese delicado e importante tema. Ya que todos formamos parte de ella. Porque como dijera- un cartel de una manifestante en la calle.”No quiero sentirme valiente cuando salga a la calle, quiero sentirme libre.”

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