Agapito Treviño y el Caballo Blanco que  jamás existió…

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Píldoras de historia y algo más

Por Augusto

Han pasado más de 190 años desde que nació en el actual municipio de Guadalupe, Nuevo León. El famoso bandolero Agapito Treviño, alias “Caballo Blanco”. Dice la leyenda que robaba dinero u objetos de valor en despoblado a los ricos para dar de lo hurtado a los pobres.
Empezó robando gallinas, después ganado, caballos, así como artículos comestibles.
Fueron famosos sus escapes constantes de la cárcel municipal o de alguna cárcel privada.
Jamás se  supo de haber matado a algún poblador al asaltarlos.
Con el tiempo, Agapito formó una banda de ladronzuelos que rondaban varios municipios alrededor.
Rondaba las montañas de la Sierra Madre y cabalgaba entre los cañones del Huajuco, Santa Catarina y Rinconada.
Tiempo después  en 1851, lo capturaron e hizo  trabajo forzado en el Río Santa Catarina, escapó y se fue rumbo a Roma, Texas. Estados Unidos.
El retrato hablado de nuestro personaje lo hace alto, delgado, moreno, barbilampiño y ojos obscuros.
Por trasgredir la ley, dos años después, lo apresaron y fue sentenciado a trabajos en la construcción del antiguo Palacio Municipal de Monterrey.
Capturado en Roma, Texas, fue enviado a Camargo y luego a Monterrey.
En el Consejo de Guerra que lo condenó a la pena de muerte estaba el entonces Coronel y posteriormente General, Ignacio Zaragoza, quien años después fue Héroe de la Batalla del 5 de Mayo en la ciudad de Puebla.
Paso por las armas la mañana del lunes 24 de julio de 1854 en la pared donde por años estuvo el Restaurante Luisiana, en la antigua Plaza del Mercado, hoy Plaza Hidalgo en el Centro de Monterrey, falleciendo a la edad  de 26 años. Sepultado en el cementerio que estaba junto a la catedral de Monterrey, *contrario al mito popular, Agapito Treviño, montaba un  rosillo moro y nunca tuvo caballo blanco. Según se asentaba en actas al ser detenido. Simplemente su apodo fue “Caballo Blanco”.
Su legado popular/regional, para la posteridad fue la famosa cueva de Agapito Treviño, en Santiago, Nuevo León, donde, según se dice, escondió el tesoro de sus botines.
La película “Cuando lloran los valientes”, interpretada por el actor e ídolo Pedro Infante, aunque no refleja íntegramente la trama de Agapito Treviño, la radionovela Agapito Treviño, que forma parte de la época de oro de las radionovelas. Recientemente en tributo a los programas de variedades de la década de los 50’s transmitidos por la radiodifusora XHNL, se presentó la historia de “Caballo Blanco” fue acompañada con polkas nuevoleonesas interpretadas por el grupo de danza folklórica “Raíces” y complementada con música en vivo por parte de estudiantes del Tec de Monterrey.

*AGAPITO TREVIÑO, “CABALLO BLANCO”, CUMPLIRÍA 185 AÑOS. Eduardo Cázares

 

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